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Capítulo 02. Colisión divina

Actualizado: 22 feb 2022



Cerca del Templo de Poseidón


- Koga, de aquí en adelante, entramos en los dominios de Poseidón, recuerda cual es el objetivo de nuestra misión, debemos evitar cualquier combate salvo que no nos quede otra opción.-


- Si maestro.-


Seiya y Koga se adentran en el terreno del templo submarino…


- ¡Koga! ¡Cuidado!-


Ambos caballeros saltan y evitan un golpe de ken desde la retaguardia.


- ¡Vaya! Al parecer unos intrusos han osado entrar en los dominios de Poseidón, el castigo por ello es la muerte.-


- No hemos venido hasta aquí para combatir.- responde Seiya.


- ¡Y mucho menos para perder el tiempo contigo!- añade Koga.


- ¡Como os atrevéis a hablarme así! Yo Tetis de Sirena, guardiana del templo submarino, ¡OS MATARE AQUÍ Y AHORA!-


- Koga, acaso ya has olvidado lo que te dije hace un instante…- susurra Seiya.


- Pero maestro, ella fue quien nos atacó primero, además como tú has dicho tenemos una misión, deja que me ocupe de esto yo, será rápido.- sonríe confiado Koga.


- Está bien, comprobare tus avances, pero no te excedas, ten muy presente a que venimos y a quien debemos ver…-


Koga se quita la túnica que le cubría el cuerpo, mostrando la armadura de Pegaso y se dirige hacia Tetis.


- Muy bien Tetis, yo seré tu rival… ¡en guardia!- exclama Koga que se lanza en velocidad.


¡¡¡METEOROS DE PEGASO!!!


Tetis se desplaza entre los meteoros, esquivando con facilidad todos los golpes que el joven Pegaso le lanza.


- Jajaja, que ataque más mediocre… ¡No me durarás ni 5 minutos!-



¡¡¡CORRIENTE MARINA!!!



- ¡¿Pero qué?!- exclama sorprendido Koga.


El santo de Pegaso apenas puede ver el ataque de Tetis y recibe un impacto directo que lo lanza por los aires, cayendo al suelo con fuerza.


- ¡Maldita sea…! ¡Esto no va a quedar así!- estalla Koga que sigue elevando su cosmos.



¡¡¡METEOROS DE PEGASO!!!



Koga vuelve a lanzar los meteoros con una gran violencia, pero Tetis esquiva de nuevo todos sus meteoros y aparece de nuevo frente a Koga.


- ¡Eres muy lento joven caballero!-



¡¡¡CORRIENTE MARINA!!!


Esta vez Koga recibe un impacto más potente a quema ropa que lo lanza e incrusta en una roca, mientras Seiya observa al margen de todo.


- Jajaja, no puedes hacer nada ante el poder de una Sirena, ¡te daré el golpe de gracia caballero!-


Tetis se coloca frente a Koga que sigue incrustado en la roca y se lanza contra él.



¡¡¡CORRIENTE MARINA!!!



De repente un haz dorado se cruza entre Koga y Tetis.


- ¿¡Pero qué?! ¡¿Cómo es posible?!- exclama atónita Tetis.


Seiya surge en medio de ambos, deteniendo el ataque de la sirena con una sola mano.


- Ya te dije que no teníamos intención de luchar, pero no me has querido escuchar…-


Seiya sujeta a Tetis por la muñeca con una mano y colocando la otra en su torso.


- Observa… Estos son los auténticos…-



¡¡¡METEOROS DE PEGASO!!!



- ¡¡¡Buaaaaaaa!!!- exclama la sirena mientras una lluvia de golpes se cierne sobre ella.


Tetis recibe los meteoros de Seiya de lleno y ésta sale despedida contra varias rocas que atraviesa violentamente hasta acabar boca abajo en el suelo mal herida.


- ¡Maldita sea! ¿Que ha sido eso? La velocidad y potencia de estos meteoros no tiene nada que ver con los de ese niño. ¿Quién diablos eres tú?- pregunta Tetis enojada.


- Mi nombre es…- responde Seiya quitándose la túnica que le ocultaba, mostrando su armadura dorada.


- ¡SEIYA DE SAGITARIO!-


- ¡¿Seiya de Sagitario?! ¡El caballero más poderoso al servicio de Atenea!- exclama Tetis con cara de nerviosismo y temor.


- Aunque seas tú mi rival, no puedo echarme atrás, ¡Lucharé a muerte si es necesario!-



¡¡¡CORRIENTE MARI…!!!



- ¡¿Pero qué?! ¡Mi cuerpo está paralizado por completo!- clama Tetis sorprendida.


Desde el fondo una dulce melodía comienza a escucharse, cada vez con más intensidad, muestra de que alguien se aproxima al combate.


- ¡Detente Tetis!- exclama una silueta vislumbrándose a lo lejos.


- Tú eres… ¡Sorrento de Sirena!- comenta Seiya.


- Mi señor, ¿porque me detienes? ¡Debemos eliminarlos de inmediato!- insiste la sirena.


- ¿Acaso el caballero de Sagitario no te ha dicho que no venían a combatir?- le pregunta Sorrento a Tetis.


- Si… ¿Y eso que importa? ¡Pero no me creo una palabra viniendo de un santo de Atenea! Son nuestros enemigos y debemos acabar con ellos cuanto antes.-


- Tetis, debiste informarme inmediatamente de su llegada antes de entrar en combate con ellos, nos habrías ahorrado mucho tiempo.- le replica Sorrento.


- Son santos de Atenea que han penetrado en los dominios de nuestro señor Poseidón, ¡¿Que me importa lo que diga un caballero de Atenea!?- contesta una Tetis enrabietada.


- ¡Basta!- Sorrento le suelta una descarga eléctrica a Tetis antes de liberarla.


- Además, si el caballero de Sagitario aquí presente hubiera venido con intenciones de luchar, ¿Acaso piensas de verdad que podrías hacerle frente? Habrías muerto con el primer golpe. ¿No es así Seiya?- responde Sorrento mirando a Seiya con una media sonrisa.


- Hola Sorrento, no teníamos intención de entrar en combate, pero no nos dejó otra alternativa, hemos venido aquí con otro propósito.- responde Seiya colocándose frente a Sorrento.


- Comprendo, ¿Y qué asunto trae a dos caballeros de Atenea al santuario de mi señor Poseidón?- pregunta Sorrento.


- Traigo un mensaje urgente de la misma Atenea para Poseidón- afirma Seiya con mirada seria.

Sorrento abre los ojos con sorpresa ante las palabras de Seiya.


- No me esperaba tal respuesta… En ese caso debo decirte que mi señor me ha enviado aquí para llevarte ante él, pero no te puedo asegurar que recibimiento te dará, al fin y al cabo fuiste el mortal que le derrotó hace ya 20 años, y también debes de saber que mi señor ha despertado por completo y que ahora ha tomado el cuerpo de su recipiente de manera absoluta.-


- Sabiendo esto, ¿Deseas continuar?- pregunta Sorrento.


- Si.- ataja Seiya rápidamente.


- Muy bien, acompáñame, vosotros dos (dirigiéndose a Tetis y Koga), venid también.-



En la sala de Poseidón


Sorrento abre las puertas del gran salón, y al fondo se observa un gran trono y en el a Poseidón sentado en él, vestido con unas largas túnicas blancas y con los ojos cerrados.


- Mi señor, como me ordenasteis, he traído ante vos a los dos caballeros de Atenea que entraron en vuestro santuario, se trata de Koga de Pegaso y de Seiya de Sagitario, dicen traer un mensaje urgente para vos de la mismísima Atenea en persona.-


Poseidón abre los ojos al oír el nombre de Seiya y lo observa fijamente.


- Sorrento, tráeme ese mensaje.- habla Poseidón sin apartar la mirada de los santos de Atenea.


Seiya entrega el pergamino a Sorrento y este sube las escaleras hasta colocarse a los pies de Poseidón.


- Aquí tenéis majestad.- Sorrento se arrodilla a los pies de Poseidón y entrega el pergamino.

Poseidón lee detenidamente las palabras del pergamino, se levanta de su trono y se dirige a Seiya.


- Acaso crees, que yo, el gran Poseidón, ¿Voy a acatar lo que Atenea diga así porque sí? Y que encima tenga la osadía de enviarte a ti, Seiya de Sagitario, aquel que ayudó a derrotar al Dios Hades, y aquel que me derrotó hace ya veinte años.- responde el Dios marino mirando fijamente a Seiya con una voz llena de rabia.


Seiya siente como el cosmos de Poseidón empieza a elevarse y cierra los puños preparándose para entrar inevitablemente en combate.


- ¡Seiya! ¡MI TEMPLO SERA TU TUMBA!- responde el Dios encolerizado, con los ojos brillantes y desplegando un gigantesco cosmos por todo el salón lo que hace que el suelo tiemble.


- ¡¡¡A MI LA KAMUI DIVINA DE LOS 7 MARES!!!-


De pronto una Kamui divina de colores blancos y azules plateados que no tiene nada que ver con la armadura de escamas que portaba en su anterior encuentro brota del suelo, se despliega y viste a Poseidón, que porta un tridente blanco perlado en su mano derecha.


- Si alguien osa entrometerse en este combate, lo destruiré.- habla un Poseidón desbocado dirigiéndose a los presentes, que quedan inmóviles ante la fuerza y el cosmos que Poseidón despliega.



¡¡¡FILO DE TRIDENTE!!!


¡¡¡RAYO ATOMICO!!!



Un gran choque de cosmos provoca un seísmo enorme que hace que todo tiemble y que las columnas empiecen a agrietarse, pero el cosmos de Poseidón es mucho más fuerte, y el ataque de Poseidón devora el rayo atómico de Seiya, siendo incapaz de repeler el ataque, recibe de lleno la esfera de energía, lo que hace que salga lanzado hacia atrás, logrando caer de pie.


Seiya alza la vista del suelo, cuando se encuentra a Poseidón situado ya frente a él, que descarga una batería de durísimos golpes sobre el cuerpo del caballero de Sagitario, golpeándole por última vez con su tridente, haciéndole atravesar varias columnas de piedra.


Poseidón sigue tras Seiya, como un gato jugando con un ratón, pero cuando Seiya llega a la última columna, éste se apoya sobre ella y desde la misma se impulsa hacia Poseidón, pasando al contra ataque.


- ¡MUERE SEIYA!- exclama Poseidón que se lanza nuevamente sobre Seiya.


- ¡Jamás! ¡Esquiva esto!-



¡¡¡METEOROS ARDIENTES DE PEGASO!!!



Seiya eleva su cosmos con más fuerza y lanza una poderosa ráfaga de meteoros que sorprenden a Poseidón debido a su alta intensidad y velocidad, recibiendo el impacto de éstos, viéndose obligado a bloquear el ataque de Seiya haciendo girar su tridente de manera circular, pero varios meteoros logran atravesar la defensa de Poseidón, golpeándole en el pecho y cayendo al suelo de pie, pero sin recibir daño alguno en su Kamui.


- ¡Cómo te atreves a levantar la mano de nuevo contra un Dios! ¡Cómo has osado poner las manos sobre mi Kamui!- grita un enfurecido Poseidón que se lanza de cabeza contra Seiya nuevamente.



¡¡¡LANZA DE POSEIDON!!!


¡¡¡COMETA DE PEGASO!!!



Esta vez el choque de energías es mucho más potente pero esta explota en medio de los dos, provocando una enorme explosión que lanza a Seiya, Poseidón, Sorrento Tetis y Koga hacia atrás debido a la onda choque, Sorrento Tetis y Koga se levantan de entre los escombros de una pared incrédulos al ver semejante lucha frente a ellos.


Poseidón vuelve a caer de pie, sin apenas muestras de golpes, en cambio Seiya que aterriza de rodillas arrastrado sobre el suelo del templo, si muestra ciertos síntomas de cansancio.


Seiya se levanta de nuevo mirando fijamente a Poseidón, y este sigue elevando su cosmos.


- ¡Koga!, ¡Observa bien mi nueva técnica!-


- Ma…maestro… ¿Qué estás pensando hacer?- murmura un Koga acongojado.


- ¡ELEVATE COSMOS! ¡AIOROS! ¡CONFIAME TU FUERZA!-



¡¡¡COMETA ATOMICO!!!



Un enorme cañón de cosmos dorado surge del puño de Seiya, iluminando y cegando todo el templo, provocando que todos se cubran los ojos, y éste es lanzado por Seiya con una gran violencia a una velocidad muy superior a sus ataques anteriores, Poseidón despistado por la ceguera temporal, recibe el impacto de lleno, alcanzándolo esta vez por completo y provocando que atraviese varias columnas hasta caer en el suelo creando un gran socavón sobre el suelo.


Poseidón se incorpora sorprendido por semejante ataque y entra en cólera por haber sido derribado por Seiya.


- Los mortales seguís sin saber cuál es vuestro sitio, ¡ríndete ahora y te daré una muerte piadosa!-


- Nunca he retrocedido ante nada ni nadie, ¡Y NO LO HARE ANTE TI!- estalla Seiya.


- ¡Prepárate Seiya! ¡Éste será el último golpe!-


- No me dejas opción, pelearé con todo.- responde un Seiya embravecido.


- ¿Todavía guardas algo más? No importa, con el siguiente golpe acabaré contigo.-


Seiya empieza a elevar su cosmos a un nivel descomunal, dejando a Poseidón desconcertado, la armadura de Sagitario estalla súbitamente abandonando el cuerpo de Seiya, para sorpresa de todos los presentes.


La armadura de Sagitario se sitúa entre Seiya y Poseidón en su forma objeto, dejando al Dios marino estupefacto que no comprende los actos del santo de Sagitario. La armadura comienza a desprender su propio cosmos, poco a poco su intensidad brilla más y más, equiparándose al cosmos de Seiya, creando una armonía entre ambos cosmos, la armadura se despliega de nuevo y vuelve a vestir a Seiya, transformada ahora en la Kamui de Sagitario.


El cosmos de Seiya ha cambiado completamente, desprendiendo una energía muy superior a la mostrada hasta ahora, los cosmos de Seiya y Poseidón ahora se muestran muy parejos. Poseidón no da crédito a la transformación que acaba de presenciar.


- ¡Una Kamui! ¡Tú armadura se ha transformado en una Kamui!-


El cosmos de ambos empieza a elevarse a niveles superiores, lo que provoca que todo el templo comience a temblar de forma violenta, ambos se colocan en posición de ataque.


- ¡Salid todos de aquí! ¡Rápido!- grita Sorrento.


Sorrento, Tetis y Koga salen corriendo del templo central.


- ¡Un mortal no puede portar una Kamui! ¡Prepárate Seiya!-



¡¡¡LANZA DIVINA DE POSEIDON!!!


¡¡¡COMETA ATOMICO DIVINO!!!



Ambos se lanzan el uno contra el otro, los puños de ambos chocan y se produce una gran detonación de energía, provocando un intenso brillo que ciega por completo los dominios de Poseidón, arrasando el templo principal por completo, el ratio de la explosión es tan grande que genera un cráter de varios kilómetros de diámetro.


La gran luz cegadora se desvanece, y de entre los escombros salen Sorrento, Tetis y Koga que no dan crédito al brutal choque de energía que se acaba de producir, empiezan a mirar para todos lados buscando a Seiya y Poseidón, que se encuentran en la misma posición y lugar donde sus puños chocaron y provocaron la gran explosión.


Los puños de ambas Kamui se desquebrajan debido al golpe mutuo que reciben, Seiya observa fijamente a Poseidón jadeando debido al esfuerzo realizado mientras que Posesión observa seriamente el rostro de Seiya. El cosmos de Poseidón empieza a disminuir.


- Es suficiente.- responde Poseidón con rostro serio y calmado.


- ¡¿Qué?! ¿Cómo que es suficiente?- pregunta un Seiya desconcertado.


- Quiero decir que ya no es necesario que sigamos combatiendo, he visto lo que necesitaba comprobar.- añade Poseidón.


- ¿Te estás riendo de mí? ¿Acaso era algún tipo de prueba?- pregunta Seiya.


- Así es, debía comprobar tu autentica determinación y hasta donde serias capaz de llegar en una batalla contra un rival que sabías de ante mano que era superior a ti-


Poseidón enciende su cosmos de una manera muy distinta a la mostrada en combate, iluminándose sus ojos, alza sus brazos hacia el cielo. Todo el templo que había sido destruido durante el combate se reconstruye poco a poco, ante el asombro de todos los presentes.


- Seiya, debo hablar contigo a solas.-


Sorrento, Tetis y Koga esperan en la sala del trono, al cabo de un rato aparecen Seiya y Poseidón.


- Seiya toma esto, de ahora en adelante los caballeros de Atenea que vengan no tendrán nada por lo que preocuparse.-


Seiya asiente con la cabeza, toma el objeto de la propia mano de Poseidón y se dispone a marcharse.


- ¡Koga! ¡En marcha! Hay mucho por hacer.- Ambos santos se apresuran abandonando el templo.

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