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Capítulo 07. La última lección de Dokho

Cascada de los Cinco Picos


Tras la reaparición de Ryuho convertido en el Santo del Dragón, el combate prosigue entre el Santo de Bronce y los dos Alcalianos, siendo éste, la última línea de defensa para Ígalo que se encuentra malherido, con parte de la armadura de plata destruida, y de Vada, que, tras enfrentarse a Ajax sin la protección de ninguna armadura, su cuerpo fue severamente castigado por sus golpes.



¡¡¡RUGIDO OCEANICO!!!


¡¡¡LA COLERA DEL DRAGON!!!



Ryuho presenta batalla noblemente, pero tras un largo e intenso duelo, el cansancio y las heridas empiezan a pasar factura, y cada vez le resulta más difícil resistir ante ambos adversarios, y éste, comienza a ceder terreno.


- ¡No podrás contener nuestros ataques por mucho más tiempo! ¡jajaja! - exclama Akane sonriente.



¡¡¡MIL ESPINAS!!!


¡¡¡VUELO DEL DRAGON DE ROZAN!!!



- ¡Uf! ¡Cada vez me cuesta más! No podré seguir así mucho más tiempo. - susurra un Ryuho cada vez más agotado.


- ¡Vigila tu espalda! - grita Kerobi.



¡¡¡RUGIDO OCEANICO!!!



- ¡Mierda! ¡Ahh! -


El ataque por la espalda de Kerobi coge por sorpresa a Ryuho, que es engullido súbitamente por el remolino, saliendo finalmente despedido contra las rocas, golpeándose en la cabeza, y perdiendo la diadema que cubría y protegía su cabeza.


- ¡Ryuho! ¡Mierda tengo que levantarme y hacer algo! - exclama Vada, haciendo un esfuerzo por incorporarse nuevamente y tratar de ayudar al joven Dragón.


- ¡Esto ya empieza a ser aburrido! ¡Si no podéis con ese crío lo haré yo mismo! - intercede Ajax, que hasta el momento permanecía al margen.



¡¡¡ESPADA SAGRADA DE KARDJA!!!



Los Alcalianos al ver a Ajax ejecutar su ataque, se apartan rápidamente de su trayectoria, Ryuho recién incorporado, se cubre con su escudo, pero éste es destruido con un único golpe de Ajax, al igual que sucedió con el escudo de plata.


- ¡NO! - Ryuho se lamenta al ver su escudo hecho trizas, su defensa más sólida, ha sido destruida en un abrir y cerrar de ojos.


- Os lo he servido en bandeja, ¡acabad con esta payasada de una vez! - les reprocha Ajax a los otros dos, dirigiéndose hacia una roca en la sombra donde se sienta.


Kerobi y Akane quedan en silencio tras ver la brutalidad que un solo ataque de su compañero es capaz de causar. Deciden seguir su consejo sin reprochar y se colocan en posición de ataque.


Decididos a terminar con el combate, Kerobi y Akane empiezan a intensificar su cosmos, concentrando toda su energía y potencia, aprovechando su velocidad superior lanzan un ataque diferente, atacando a Ryuho por ambos flancos, Akane golpea violentamente al Dragón, que sale despedido hacia el lado contrario donde se encuentra Kerobi preparado, pero Vada se cruza en medio, generando una explosión de cosmos, lo que impulsa hacia atrás a Kerobi.


- ¡Maldita seas niña! ¡Ya estoy harto de tus interferencias! - grita Akane, abalanzándose por la espalda a Vada.


Vada se gira, observando como Akane está justo sobre de ella, lanzándole un potente puñetazo, pero para sorpresa de todos, este no impacta en ella.


Vada abre los ojos, y observa con sorpresa como en su antebrazo ha aparecido uno de los escudos de la armadura de oro de Libra.


- ¡¿De dónde diablos ha salido este escudo?! ¡¿A quién pertenece?!- grita contrariado Akane.

- ¡Akane! ¡Retrocede! ¡Mira arriba de ti! - grita Kerobi desde la distancia.


Todos alzan la mirada hacia arriba, donde comienza a brotar intenso brillo dorado. ¡Se trata de la armadura de Libra!


- ¡La armadura de Libra! - exclama Vada sorprendida.


- ¡La armadura de mi papa! - exclama también un sorprendido Ryuho.


Ígalo, que permanece apoyado en las rocas, sonríe gratamente al descubrir que el destello dorado en realidad, era la armadura de oro de Libra.


- ¡Por fin! Las cosas se van a poner interesantes a partir de ahora…- exclama el plateado recuperando la confianza.


Vada, al ver la armadura de Libra frente a ella, no puede evitar que broten lágrimas de sus ojos.


- Maestro Dokho… - susurra.


Al oír esto, Ryuho queda desconcertado.


- ¡¿Cómo es que conoces al maestro de mi padre?! Del cual heredo su propia armadura de oro. -


- ¿Por qué crees que conozco las mismas técnicas que tu padre? ¿No es obvio? Yo también fui discípula, aquí mismo, del viejo maestro, Dokho de Libra. -


- ¿¡Que?!-


- Así es, después de tu padre, yo fuí la última discípula de Dokho, me encontró siendo una niña, me acogió y me entrenó, con la finalidad de qué, algún día, poder prestar ayuda al que debía sucederle, si la situación así lo requería. -


Ryuho no sale de su asombro ante tal revelación.


- Nunca ansié vestir la armadura de Libra, únicamente deseaba que llegara el día en el que pudiera poner en práctica todo lo que el viejo maestro me enseño, pudiendo así ayudar a Shiryu en la lucha. -


- ¡VADA! ¡El viejo maestro te escogió por un motivo! ¡Y Shiryu ha hecho lo mismo! ¡Acepta tu destino! ¡Ya no hay necesidad de seguir ocultándose! - grita Ígalo desde el otro lado.


Vada se seca las lágrimas y asiente con la cabeza, aceptando las palabras de Ígalo.


- ¡Ryuho! ¡Observa bien! ¡ahora comprobarás el auténtico poder de Vada de libra! - grita airadamente Ígalo.


Desde la distancia, Ajax abre los ojos ampliamente, entre el asombro y la curiosidad, ante lo acontecido.


Vada aprieta sus puños con fuerza, cierra los ojos y empieza concentrar e intensificar su cosmos, haciendo que su larga melena se eleve en el aire, y que, para sorpresa de todos, es radicalmente distinto a lo que había mostrado hasta ahora.


Su cosmos, que reluce un brillo dorado, ahora se muestra grande y poderoso.


Ryuho al estar tan cerca de Vada, inevitablemente ve similitudes entre los cosmos de su padre y de su maestro y el de Vada, que no sólo los equipara en intensidad, ¡ sino también en fuerza!


La armadura de Libra, que había permanecido hasta ahora sobre Vada y los demás, estalla, abandonado su forma objeto, y dirigiéndose hacia Vada.


Las botas doradas visten a Vada, a la que le siguen las partes que cubren las piernas.


La pieza de la cadera se materializa, posándose en su cintura, a la que le sigue la del pecho.


Las hombreras se posan sobre ella, con un destello dorado, sus brazos pasan a estar cubiertos también, donde en sus antebrazos se posicionan ambos escudos.


En su espalda aparecen la espada dorada, el tridente y el resto de armas, finalmente, el casco se posa sobre la cabeza de Vada.


La armadura al completo viste ahora el cuerpo de Vada, que rebosa de un cosmos rebosante de vida y energía.


- Ryuho, hasta ahora has presentado batalla por nosotros, y te estoy agradecida por ello, pero ahora, te pido que te quedes al margen. Me toca a mí. -


- ¡Vosotros dos! ¡Ahora sabréis lo que es luchar contra un rival de verdad! -


- ¡Pobre niñata! ¡Tu nueva armadura no nos impresiona lo más mínimo! Pero ahora podremos desplegar toda nuestra fuerza sin consideración… ¡jajaja! - vocifera Kerobi.


El nuevo duelo está por comenzar, Akane y Kerobi comienzan a desplegar toda su fuerza, liberando un poder mucho mayor del mostrado hasta ahora, por el otro lado, Vada, cuyo rostro y semblante ha cambiado, intensifica su cosmos, mirando fijamente a sus adversarios.


Ryuho, Ígalo y Ajax observan con atención lo que está por pasar.


- ¡Vamos niñita! ¡¿a qué esperas?! -



¡¡¡RUGIDO OCEANICO!!!


¡¡¡MIL ESPINAS!!!



- Ya he visto demasiadas veces vuestros ataques…-


Vada esquiva ambos ataques, desplazándose a la velocidad de la luz, y situándose detrás de Akane y Kerobi, a los que coge por sorpresa.



¡¡¡DRAGON LLAMEANTE DE ROZAN!!!



El enfurecido ataque de Vada, golpea simultáneamente y con mucha violencia a ambos enemigos, lanzándolos rápidamente contra la pared roca, la cual estalla con el impacto de éstos, quedando sepultados bajo las rocas.


Vada se dirige hacia los escombros, intensificando su cosmos a cada paso que da. Los Alcalianos no tardan en emerger de entre las rocas.


- ¡Maldita mocosa! ¡tú lo has querido! ¡desataremos nuestros ataques más devastadores sobre ti! ¡Todo terminará ahora! - grita enfurecido Kerobi.


- Cierto, todo terminará ahora. - murmura Vada.



¡¡¡RUGIDO DE LAS BESTIAS DEL ABISMO!!!


¡¡¡TORMENTA DE PUAS!!!



Los dos ataques más poderosos que poseen son lanzados contra Vada, que permanece de pie con los ojos cerrados, cuando los abre súbitamente, libera todo el cosmos que mantenía concentrado.



¡¡¡LOS 100 DRAGONES DE ROZAN!!!



- ¡Increíble! ¡Es idéntico al de mi papá! - exclama Ryuho.


Los 100 dragones de Vada surcan los cielos, destruyendo hasta el átomo los ataques de Akane y Kerobi, quienes ya sin capacidad de reacción, reciben el brutal impacto, con el que sus cuerpos acaban siendo desintegrados por completo, tras lo que sigue una gigantesca explosión.


Tras ver la actuación en combate de la verdadera Vada, Ryuho empieza a atar cabos, comprendiendo entonces, el significado de la última lección del maestro Dokho.


La primera y la última, proteger a los indefensos, permanecer junto a Atenea siempre, y estar dispuesto a darlo todo en ello. El legado de Dokho de Libra.


Los tres santos se reagrupan de nuevo.


- ¡Vada eres increíble! ¡Jamás imagine que tuvieras tal poder! ¡definitivamente eres la Santa de Libra! - exclama en tono festivo Ryuho.


- No te distraigas, todavía no hemos terminado. - le corta rápidamente Vada, mientras mira fijamente a Ajax.


- De acuerdo, te ayudaremos. -


- Ni pensarlo, no estáis a su altura. - responde Vada.


- ¿Acaso piensas luchar tu sola de nuevo? - pregunta Ígalo.


- Tu cuerpo está muy débil, tu armadura dañada, y tu escudo destruido. ¿Cómo piensas enfrentarle? Ya viste lo que hace esa espada. -


- Vada…- Ígalo no es capaz de terminar la frase, asumiendo que no puede ayudar a su compañera.


- ¡Ajax! Esta vez no será como el primer combate. -


- Desde luego que no… estoy ansioso por ver que eres capaz. -


Ambos contrincantes se miran fijamente, y en una milésima de segundo se lanzan un contra otro, se produce un doble impacto, provocando derrumbamientos alrededor, Ajax bloquea un golpe de rodilla de Vada levantando su propia pierna, mientras Vada, bloquea los repetidos golpes del puño de Ajax, gracias a uno de sus escudos dorados.


Con cada impacto, se genera una profunda onda de choque, lo que provoca el hundimiento de la tierra bajo sus pies. Los dos poseen una fuerza similar, y es difícil tomar ventaja en el combate.


Ambos saltan hacia atrás, y vuelven a lanzarse el uno contra el otro, golpeándose mutuamente en la cara, y siendo lanzados violentamente en sentidos opuestos, provocando un fuerte estruendo que resuena en lo profundo de las montañas aledañas.


Los dos guerreros surgen nuevamente de entre los escombros, sacudiéndose el polvo.


- Lo admito, tenías toda la razón, este combate no tiene nada que ver con el anterior, y te lo agradezco enormemente, me estás dando un enorme entretenimiento. - habla Ajax sonriente mirando directamente a Vada.


- ¡No estoy aquí para entretenerte! ¡Acabaré contigo! - exclama Vada, poniéndose nuevamente en posición.


- Te veo muy confiada… Pero deberías saber, que todavía no he mostrado todo mi poder. - responde con sonrisa malévola Ajax.


- Tus palabras no me intimidan. - responde Vada cerrando sus puños.


- ¡Ahora verás!- grita estallando Ajax.


Ajax desaparece súbitamente bajo la mirada de Vada, apareciendo nuevamente frente a ella, descargando múltiples y violentos golpes repetidamente sobre el torso de Vada, provocando que esta quede casi sin repetición.


Ajax concentra su cosmos en su puño, y descarga un último y más violento golpe sobre Vada, lanzándola como un cometa contra las faldas de una montaña lejana.


Por unos minutos, se produce un profundo silencio en los Cinco Picos, Ígalo y Ryuho no son capaces de articular palabra alguna, ante la violenta paliza que Ajax acaba de propinar sobre la joven santa de oro.


Tras unos minutos angustiosos, Vada reaparece de bajo los escombros, jadeando, tratando de recuperar el aliento, sangrando ligeramente por la boca, y con una mano sobre su torso, mostrando gran dolor, y donde la armadura de oro, muestras diversas grietas tras los golpes encajados.


- ¡Ya te lo advertí! Apenas habías visto una pequeña parte de mi poder. - le grita Ajax.


Vada comienza a caminar nuevamente, con cierta dificultad, hacia el encuentro con Ajax.


- Te dije… que... ¡no me impresionarías con tan poco!- responde Vada.


Ajax carga su brazo nuevamente a modo de espada.


- ¡Te daré el golpe de gracia con mi fabulosa espada!-



¡¡¡ESPADA SAGRADA DE KARDJA!!!



Ajax lanza su ataque más devastador, apareciendo de nuevo súbitamente frente a ella, y descarga su ataque con absoluta violencia, la santa de oro inca una rodilla con el impacto, pero, para sorpresa de Ajax, Vada logra bloquear el golpe de espada con las dos espadas doradas de la armadura de Libra.


Ajax retrocede de un salto hacia atrás, sorprendido ante la aparición de estas armas legendarias, mientras Ígalo y Ryuho que volvieron a recuperar el aliento tras ver la reaparición de su compañera, ahora quedan boquiabiertos ante la decisión de Vada de utilizar dichas espadas en combate.


- Yo tampoco te había mostrado todo todavía…- susurra Vada poniéndose en pie.


Vada contra ataca rápidamente blandiendo ambas espadas, y comienza una increíble secuencia de golpes de espada, para sorpresa de todos, la joven demuestra una increíble destreza con las armas de Libra, empleando las dos a ambas manos de manera simultánea, obligando a Ajax a retroceder ante el empuje y el ímpetu de la Santa de Oro.


- ¡¿ESTO ES TODO?! ¡QUE DECEPCION! - grita Ajax, tratando de provocar a Vada.


Ésta, erróneamente, entra en su juego, y se lanza con más violencia sobre Ajax, que se cubre con la cota de malla de diamante de su brazo derecho.


Vada comienza a golpear con ambas espadas a Ajax repetida y violentamente, hasta que de pronto se escucha un chasquido.


Vada observa con incredulidad grietas en el filo de ambas espadas, Ajax baja su brazo y tras él se observa un rostro ampliamente sonriente.


- Has hecho justo lo que quería…- le susurra Ajax situándose sobre su oído a Vada.


Ajax realiza un giro sobre su mismo, y con su brazo en posición, golpea ambas espadas doradas a la vez, justo sobre por donde han aparecido sus grietas, quebrando y partiendo en dos a éstas, como si fueran simple metal vulgar, ante la mirada atónita de Vada. Que, tras recibir un nuevo golpe sobre su pecho, cae arrodillada frene a Ajax.


- Eres valiente, lo reconozco, y pese a ser tan joven, has logrado llegar a vestir una armadura de oro, lo que demuestra que posees una fuerza a tener en cuenta y unas aptitudes increíbles. - comenta Ajax observando a la joven.


Vada, por el contrario, se encuentra en una especie de estado de shock, tras ver como las legendarias espadas de Libra que recién heredó de su maestro Dokho y de Shiryu, ahora yacen en el suelo, partidas en dos.


- Dime… ¿Cómo sabias que las espadas se agrietarían? - le pregunta Vada, que no levanta la mirada del suelo.


- Realmente, no lo sabía con exactitud, había oído hablar de ellas, de su gran poder y resistencia, intentar quebrarlas con mi espada sagrada de Kardja se antojaba imposible. De modo que te provoqué, para que tú misma te lanzaras sobre mí y golpeases repetidamente mi cota de malla, hecha de diamante. Para ser justos, tú misma has roto tus propias armas, yo simplemente las he terminado de destruir. -


- Comprendo…- responde abatida.


- A fin de cuentas, somos dos guerreros, y como muestra de respeto hacia ti en combate, te daré una muerte limpia y rápida. - responde Ajax seriamente.


Ajax levanta su brazo, dispuesto a darle el golpe final a Vada.


- ¡VADA! ¡MALDITA SEA! ¡REACCIONA! - grita Ryuho.


- Vuestra amiga ha luchado con honor, y ha entendido que ha perdido el combate. Ella morirá como digna guerrera. Después me ocuparé de vosotros dos. - zanja Ajax.


- ¡ADIOS SANTA DE LIBRA! -



¡¡¡ESPADA SAGRADA DE KARDJA!!!



Ajax lanza su brazo hacia el cuello de Vada cuando…



¡¡¡EXCALIBUR!!!



Un brazo dorado que emerge de debajo de una túnica, se interpone entre el brazo de Ajax y el cuello de Vada, bloqueando el golpe y salvándole la vida.


- ¡¿Cómo te atreves a intervenir?! ¡¿Quién rayos eres tú?! - exclama Ajax, viéndose obligado a apartarse de Vada.


- Lamento el retraso, por suerte, he logrado llegar a tiempo. - le dice el hombre misterioso a Vada, que se muestra sorprendida ante tan repentina aparición.


- ¡Te estoy hablando a ti! ¡¿Quién diablos eres?! - repite furioso Ajax.


- ¡Soy aquel a quién venías buscando!-


Ajax muestra sorpresa y alegría a la vez en su rostro. El misterioso hombre se rasga los ropajes que le cubrían, dándose a conocer finalmente.

- Me llamo Kazui, ¡KAZUI DE CAPRICORNIO! -


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