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Capítulo 08. Duelo a espada

Cascada de los Cinco Picos


- De modo que tú eres Kazui de Capricornio… No hay duda de que eres quien dices ser, nadie más habría sido capaz de detener mi espada sagrada de Kardja y salir indemne. -


- Me buscabas y aquí estoy. -


- ¡Y te estoy sumamente agradecido! No esperaba que un caballero como tú se escondiera.-


- En eso te equivocas, no me escondía en absoluto, pero el deber de un caballero va más allá de sus propios intereses. -


- ¡No me equivocaba contigo! Sabía que serías un digno rival. Jajaja. -


- ¿Puedo preguntar por qué me buscabas y que interés tenías en mí? -


- ¡oh! Desde luego. Cuando ordenaron mandar una unidad aquí, me presente voluntario, con el fin de poder enfrentarme al Santo de Atenea que posee a Excalibur, alguien digno de ser mi rival. No como estos críos de aquí, salvo esa chiquilla que ha sido digna de mi respeto. Pero yo andaba buscando un verdadero desafío, y tú eres esa persona. -


Ambos guerreros se observan en absoluto silencio desde la distancia, cuando de pronto aparece alguien en la Cascada de los Cinco Picos.


- ¡Uf! ¡Por fin os encontré! -


- ¡¿Quién diablos eres tú?! ¡¿Y cómo has aparecido aquí de repente?! - responde un sorprendido Ryuho.


La desconocida observa a Ryuho con una amplia y agradable sonrisa.


- Eres igualito que tu padre, no hay duda de que eres su hijo. - responde sonriente.


- ¡¿Queee?!- exclama más sorprendido Ryuho.


- Eres la Santa de Altar, ¿No es así? - pregunta Ígalo.


- Así es, he venido por orden directa del Patriarca.


Ryuho e Ígalo se sorprenden al escuchar estas palabras, mientras que Ajax y Kazui, sin perderse de vista ni moverse un ápice, permanecen atentos a la conversación de la Santa recién aparecida.


- Tú eres Safiya, discípula de Kiki de Aries. ¿No es así? - responde Vada, uniéndose a la conversación.


- ¡Correcto! -


- Dime ¿Por qué el Patriarca te ha enviado aquí? -


- El Patriarca me ha ordenado venir hasta aquí, para averiguar en qué estado estaba la situación, puesto que desde el Santuario permanece atento a lo que aquí se ha venido produciendo. Ayudar si era necesario, y traeros de vuelta a todos al Santuario, y viendo como están vuestras armaduras, he llegado en buen momento. - responde Safiya.


- Entiendo… el Patriarca siempre pensando en todo…- susurra Vada.


- Así es, ahora debéis venir conmigo al Santuario de inmediato, el Patriarca os espera. -


- Llévate a Ryuho y a Ígalo contigo, yo me quedo aquí, el combate no ha terminado todavía. - le pide Vada.


- ¡Ni hablar! - responde Ryuho.


- ¡No quieras ejercer de madre con nosotros Vada! No te pega. Nosotros nos quedaremos también hasta que la lucha termine aquí. -


Safiya queda sorprendida ante la negativa de los jóvenes Santos a abandonar el lugar con ella, cuando observa al Santo de Capricornio.


- ¡Vada! Marcharos o no, es decisión vuestra, pero quiero que os quede una cosa bien clara a todos. ¡NADIE INTERVENDRA EN ESTE DUELO! - exclama Kazui.


Tanto los cuatro santos como Ajax quedan impresionados ante las palabras del Santo de Capricornio.


- ¿Tan seguro estas de tu victoria? - pregunta Ajax.


- Eso no lo sabremos hasta que lo comprobemos… Pero no quiero que nadie me moleste en este duelo contigo. - le responde Kazui.


- Pienso exactamente lo mismo Kazui... esto es cosas de dos ¡¿HABEIS OIDO BIEN?!- grita Ajax.


Safiya comprende que nadie se marchará de allí hasta que todo acabe y asume que tendrá que esperar.


- ¡Que remedio! Si os negáis a marcharos, me tocara esperar, pero seréis vosotros los que le deis explicaciones al Patriarca. - responde Safiya.


- ¡BASTA DE PALABRERIA! Kazui, ¡es momento de comprobar quien posee la espada más poderosa! -


- ¡Adelante! -


Tanto Kazui de Capricornio como Ajax, se centran por completo en su duelo particular, dejando de lado todo lo demás, ambos, comienzan a encender sus cosmos, mostrando una fuerza y poder enormes, sus cosmos, emergen y crecen de forma exponencial, habiendo un poder muy igualitario entre ambos, lo que podría desencadenar una guerra de MIL DIAS.


- ¡Aaahhh! - Kazui/Ajax.


El cosmos de ambos estalla violentamente y lanzan mutuamente un potente ataque de ken, éste, queda suspendido entre ambos contendientes perfectamente equilibrada, mostrando que, verdaderamente Ajax posee un poder que igual al del Santo de oro de Capricornio.


Este duelo de poder, empieza a provocar pequeños seísmos en la zona, que se incrementan poco a poco a la vez que los adversarios liberan su cosmo energía. Ninguno de los dos se ha guardado nada y muestran todo su poder y furia desde el principio.


- Verdaderamente, Kazui, ¡eres un auténtico Santo de Oro! Es un honor poder luchar contra ti. - responde con respeto Ajax.


- Para mí también es honor luchar contra alguien como tú, capaz de igualar el poder los Santos de Oro. No pensaba que existiera un Alcaliano con semejante poder. - responde Kazui.


La esfera de energía concentrada entre ambos, comienza a crear un vendaval que comienza a ejercer succión hacia sí mismo, convirtiéndose en poco tiempo en un auténtico tornado, su fuerza, debido a su origen, comienza a provocar cortes en suelo, rocas y árboles de alrededor, siendo éstos, cortados como simple papel.


- ¡Ese tornado nos acabará succionando! Debemos retirarnos más. - exclama Safiya.


- ¡Ya te hemos dicho que no nos iremos! - le responde Ryuho.


- Te ha dicho que debemos retirarnos del lugar del combate. ¡Idiota! Nadie ha dicho de irnos. Y tiene razón, debemos alejarnos más de la zona del combate. ¡Mirad! Ese risco de ahí, está alejado y en alto, desde ahí podremos observar el combate sin exponernos. - responde Ígalo zanjando la queja de Ryuho.


El violento tornado estalla súbitamente, Kazui y Ajax se lanzan mutuamente, cruzando sus “espadas” donde se encontraba el tornado, se produce un sonido metálico al colisionar mutuamente, lo que provoca una gran onda expansiva.


Estando espada con espada, y frente a frente, se observan a los ojos fijamente, con el cosmos de ambos desatándose más y más.


- Estoy disfrutando como nunca, Kazui. - le susurra Ajax sonriente al Santo de Oro.

Ambos saltan hacia atrás y vuelven a la carga.



¡¡¡ESPADA SAGRADA DE KARDJA!!!


¡¡¡EXCALIBUR!!!



Ambos ataques colisionan violentamente, anulándose mutuamente, para los cuatro que observan, este dato les resulta sorprendente, pero en cambio, para los que luchan, ninguno parece sorprenderse por este suceso.



¡¡¡DRAGON LLAMEANTE DE ROZAN!!!


¡¡¡SABLAZO SISMICO!!!



Esta vez es Kazui quien toma la iniciativa, lanzando primero su ataque, pero éste es bloqueado y vuelven a anularse mutuamente gracias al ataque de Ajax. Los dos guerreros vuelven a tierra firme, y permanecen firmes e inmóviles, estudiándose al milímetro mutuamente.


- ¡No lo entiendo! ¿Cómo es que el maestro Kazui no puede con Ajax? ¡Él es un Santo de Oro! - exclama contrariado y desconcertado Ryuho.


- ¿Acaso no es obvio? - le responde Vada sin desviar su mirada del combate.


- Ninguno supera al otro, es como si se enfrentaran dos Santos de Oro experimentados entre sí. Nunca pensé que ese tal Ajax albergara tal poder. Esto podría desatar una guerra de los mil días. - responde Ígalo, observando fijamente el combate.


- ¿Eso crees? - pregunta Ryuho resignado.


- Los dos han desplegado todo su potencial desde el principio, no se han guardado nada en la recamara, eso muestra la seriedad de este combate, y la determinación de ambos para la lucha. Siento reconocerlo, pero ese Ajax es un peligroso adversario, de no haber intervenido el maestro Kazui, los tres habríais muerto sin dudarlo. - responde Safiya.


Los cuatro guardan nuevamente silencio, observando seriamente el combate.


- ¡Quién lo iba a decir! Eres el mejor adversario al que me he enfrentado, estamos igualados en cosmos, fuerza y técnicas. Reconozco que no me será nada fácil acabar contigo. - comenta Ajax.


- Je… Eso mismo pensaba yo, no me va a resultar nada sencillo vencerte. - responde el dorado.


Ambos sonríen levemente, y reanudan el duelo, volviendo al cuerpo a cuerpo, lanzando potentes golpes cortantes desde sus poderosos brazos, bloqueando y esquivando todos y cada uno de los golpes que se lanzan los dos. Los golpes, cada vez son a mayor intensidad, desgarrando todo aquello que encuentran a su paso, cambiando notablemente la apariencia del pacifico lugar en el que se encuentran.


- ¡ESQUIVA ESTO! -



¡¡¡BAILE DE HOJAS DE SABLE!!!



Ajax lanza un vendaval de ataques cortantes provenientes de su afilado brazo.



¡¡¡DANZA DE EXCALIBUR!!!



Kazui responde de igual modo, lanzando una enorme horda de ataques cortantes, los cuales al chocar con los de Ajax, se aniquilan mutuamente de nuevo, pero uno de los golpes de Kazui pasa inadvertido, alcanzando a Ajax, al cual le corta unos pocos pelos de su holgada melena. Al ver esto, la expresión de Ajax cambia radicalmente.


- ¡Ups! Eso estuvo muy cerca. Demasiado. Pero debes saber que acabas de desperdiciar tu única oportunidad de poder herirme. No te concederé otra ocasión similar. -


Kazui sonríe.


- Pareces temeroso… Si he logrado alcanzarte una vez, aunque haya sido de forma mínima, podre hacerlo de nuevo…- espeta Kazui.


Ajax se siente menospreciado e insultado ante la insinuación del caballero de Capricornio y estalla.


- ¡MALDITO! ¡Lamentaras haberte atrevido a tocar mi cuerpo! -


Ajax se lanza de frente y abiertamente contra Kazui, el cual se sorprende de dicha acción tras lo que ha visto de su adversario hasta ahora, pero sin cambiar de parecer, se dispone a recibir a su atacante alzando su brazo/Excalibur. Cuando Ajax se sitúa frente a Kazui esta carga todo su cosmos en su ataque…



¡¡¡EXCALIBUR!!!



Se produce una enorme explosión de energía que cubre todo con una cegadora luz. Cuando esta se desvanece, los cuatro santos que observaban el combate quedan horrorizados con la imagen que se encuentran.


Ajax en última instancia, alzó su ante brazo derecho nuevamente a modo de escudo, donde Excalibur impacta con violencia, y donde se observa la mano de Kazui sangrando abundantemente y en la cual, el puño que cubría su mano, presenta múltiples grietas.


- ¡Oh no! - exclama Vada.


- ¡Maestro! - exclama Ryuho horrorizado.


- ¡Imposible! No puede ser tan simple. - responde Ígalo pensativo.


- Jajaja. ¡Caíste en mi trampa! - exclama satisfecho Ajax.


Kazui permanece en silencio, con rostro serio, tratando de evitar mostrar el tremendo dolor que le provoca su mano en este momento.


- Realmente, no pensaba que alguien como tu cayera en algo tan vulgar, ahora que tienes los huesos de tu mano destrozados, ya no tienes nada que hacer… Jajaja. Tal vez debí decirte desde un principio, que el portador de la espada de Kardja, no puede perder ningún combate. ¡Jamás! -


- Tal vez debí decirte desde el principio, que conocía perfectamente la leyenda que acompaña a tu espada…- responde seriamente Kazui.


Ajax, Ígalo, Vada, Safiya y Ryuho abren sus ojos a modo de sorpresa ante la respuesta del Santo Dorado.


- ¿Cómo dices? -


- Sabía perfectamente cuales eran tus intenciones. - responde Kazui.


- ¿¡Que?! Si sabías que tramaba, ¿Por qué has sacrificado tu poderosa mano a sabiendas de que la perderías? - pregunta un incrédulo Ajax.


- Simple. Observa bien tú ante brazo…-


Ajax se detiene a observar detenidamente su armadura, y para horror suyo, observa que en el lugar donde impactó Excalibur, se han abierto multitud de grietas.


- ¡No es posible! ¡Es imposible! ¡Mi protección hecha de puro diamante es indestructible! -


-Tal vez, la leyenda de tu espada sea cierta, y su portador no pueda perder ningún combate mientras la empuñe… pero nadie ha dicho nada de que tenga que vencer en todos ellos. - responde seriamente Kazui.


- ¿¡Que?!-


Kazui hace estallar todo su cosmos de manera súbita, y, ante la sorpresa de Ajax.



¡¡¡EXCALIBUR!!!



Kazui, pese a tener la mano fracturada y sintiendo un dolor enorme, descarga su golpe más violento sobre su rival nuevamente, impactando en el mismo lugar, provocando una escandalosa sorpresa a todos los presentes.


El Excalibur de Kazui, al impactar en el mismo punto exacto de antes, el cual, se encontraba debilitado, destroza por completo la malla protectora de Ajax, alcanzando su brazo, protegido tras ésta, logrando fracturar los huesos del brazo de Ajax.


Ajax cae al suelo lleno de dolor y sorpresa.


- ¡Ahh! ¡Ahh! ¡Ahh! Me… Me has… ¡ME HAS FRACTURADO EL BRAZO! ¡Ahh! ¡Ahh! ¡Ahh! -


Ajax se retuerce en el suelo con intenso dolor.


- ¡Lo logró! ¡Mi maestro venció a Ajax! - exclama jovial y muy animado Ryuho.


- Nada más lejos. - le reprende Ígalo seriamente, que no deja de observar la situación.


- ¿Pero ¿qué estás diciendo Ígalo? Mi maestro logro destruir la perfecta defensa de Ajax y le fracturó el brazo. - responde Ryuho.


- ¿Y cómo crees que se encuentra la mano de Kazui en estos momentos? - responde nuevamente con tono serio Ígalo.


Ryuho cambia la mirada hacia su maestro, y su reciente alegría desaparece conforme se percata de un aspecto importante. La mano derecha de su maestro sangra abundantemente, y sus huesos, completamente rotos.


Entiende que, en realidad, ninguno de los dos ha vencido, se podría decir que ha sido un empate, dado que ninguno de los dos posee su mejor técnica y sus cuerpos están muy dañados.


En ese instante, aparecen un grupo de soldados rasos, que se acercan a Ajax, que sigue sobre el suelo, sufriendo un dolor terrible.


- Mi señor. - habla uno de los soldados.


- ¡¿Qué hacéis vosotros aquí?! - pregunta Ajax.


- Hemos venido a buscaros, tenemos novedades, y nuestro señor nos ha convocado a todos. - responde con sumo respeto el soldado.


- Agarrad a vuestro compañero y marcharos. ¡Y JAMAS REGRESEIS A LOS CINCO PICOS! - responde Kazui.


Esto coge a todos por rotunda sorpresa.


- ¡¿Acaso te he pedido clemencia?!- exclama Ajax.


- Nada más lejos, pero ni tu ni yo, podemos continuar. Márchate. -


- La próxima vez que nos veamos, no habrá empate alguno, solo quedará uno en pie. - responde Ajax.


- Estoy de acuerdo. - responde Kazui, dándose media vuelta y dirigiéndose al grupo.


Los soldados se aproximan a Ajax, que lo agarran y desaparecen en un instante. Kazui cae de rodillas ante el propio dolor y el cansancio, el grupo se aproxima rápidamente a él.


- Maestro, ¿Cómo te encuentras? - pregunta Ryuho preocupado.


- No te preocupes, estoy bien. Debemos regresar al Santuario, debo hablar con el Patriarca lo antes posible. - responde Kazui con una medio sonrisa.

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