Capítulo 08. La daga y la garra
- Carlos Moreno
- 8 ago 2022
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A varios kilómetros del combate entre Galo, Jabu, Ubbe y Sigurd, el duelo entre Torsteim y Bud los ha llevado a las cotas más altas de unas escarpadas y alejadas montañas, donde cada choque entre ambos, ha generado el derrumbamiento de toneladas de nieve, dejando al descubierto la roca desnuda de la montaña.
Cuando el grito del fénix liberado por Galo se escucha en lo alto de la montaña, ambos detienen su combate momentáneamente, dirigiendo su mirada con distinto gesto hacia la zona donde se ha producido la fuerte explosión.
- Ese sonido… Jamás podría olvidar ese sonido… Pero el caballero del fénix no está presente en Asgard… ¿Quién ha podido desatar semejante técnica…? – piensa para sí mismo desconcertado Bud.
- ¡Jajaja! ¡¿Qué pasa Bud?! ¿Acaso te preocupa que tus amigos estén ya muertos? ¡jajaja! – exclama Torsteim.
Bud mira hacia Torsteim cambiando su mirada con una sonrisa lo que hace que Torsteim deje de reír.
- Lo primero, es que no son mis amigos. Yo lucho solo. Y por otro lado… desconozco quien ha podido ejecutar esa última técnica, pero sospecho que tus compañeros seguramente, deben estar ya muertos. – responde Bud seriamente.
La respuesta del guerrero divino se torna en molestia en el rostro de Torsteim inmediatamente, que frunce el ceño poniéndose serio nuevamente.
- ¡Jajaja! ¡¿Qué te pasa?! Te veo preocupado. – responde ahora Bud riéndose abiertamente.
- Grrr… Ubbe, Sigurd… Malditos imbéciles… ¿Qué demonios estáis haciendo? No se os puede encomendar ni la más sencilla de las misiones… - piensa para si mismo Torsteim.
- No sufras… si tus compañeros han desaparecido de la faz de la tierra… ¡TE REUNIRAS CON ELLOS DE INMEDIATO! ¡AAHH! - exclama Bud haciendo estallar súbitamente su poderoso cosmos.
- ¡NO SI YO TE MATO PRIMERO! ¡AAHH! – le responde un furioso Torsteim que comienza también a elevar su cosmos.
Ambos saltan a la vez, abalanzándose el uno contra el otro.
¡¡¡GARRA VIKINGA!!!
¡¡¡DAGA MASIVA!!!
Las técnicas de ambos chocan en el aire, produciendo un fuerte estruendo, lo que provoca una avalancha de rocas y nieve.
Ambas fuerzas se encuentran perfectamente equilibradas, lo que provoca que ambos retrocedan a la par, impulsándose nuevamente, dada su velocidad pareja, comienza un ritual de impactos y contra golpes mientras recorren las abruptas laderas de las montañas, persiguiéndose mutuamente sin descanso.
Bud bloquea la lanzada de la daga de Torsteim y le golpea con fuerza en la cara, pero éste no se queda atrás y reacciona inmediatamente respondiéndole con un fuerte rodillazo en el mentón, haciendo que ambos salgan despedidos cayendo contra las rocas.
No tardan más unos segundos en incorporarse los dos nuevamente, Torsteim se limpia la sangre de la boca mientras sonríe ligeramente, mientras que Bud escupe la poca sangre que su rival le ha hecho sangrar.
- Hay algo que me intriga de ti… - murmura Torsteim.
- ¿De veras? ¿Y que puede ser? - responde irónico Bud.
- Si fuiste el único superviviente de la anterior generación de guerreros divinos… dime… ¿Dónde has estado todos estos años? ¿Por qué no has aparecido antes? - pregunta Torsteim.
Bud sonríe ligeramente, comprendiendo la curiosidad de su rival.
- Entiendo tu pregunta perfectamente… Pues verás… Tras ser derrotados por los caballeros del Santuario, no tenía razón de ser para permanecer en Asgard, y dado que todos me dieron por muerto como al resto de guerreros, me fue sumamente fácil desaparecer… - responde Bud.
- Entiendo… ¿Y tras tu marcha de Asgard? - vuelve a preguntar Torsteim.
- Simplemente… decidí recorrer el mundo, conocer los diferentes pueblos que moran en ella, tratando de comprender porque motivo Odín me había permitido permanecer con vida… Hasta que un día, sentí como la oscuridad se propagaba nuevamente por la tierra, entonces comprendí el motivo por el cual había permanecido vivo durante todos estos años. Mi misión como guerrero divino no había concluido… ¡No hasta que os mate a ti y al resto de los tuyos! - zanja con rotundidad Bud.
- Pues siento anunciarte que esa misión te será del todo imposible cumplirla… ¡SOLO HAS REGRESADO PARA MORIR! - exclama Torsteim.
- ¡Veremos quien vive y quien muere! - responde Bud al desafío.
- ¡¡¡AAHH!!! - Bud/Torsteim.
¡¡¡GARRA VIKINGA!!!
Bud toma la iniciativa esta vez, adelantándose a Torsteim quien recibe la brutalidad de los violentos y lacerantes golpes de su garra vikinga, con los que somete a una brutal paliza, rematándolo con una fuerte patada que envía de cabeza contra el suelo a Torsteim, el cual penetra en la dura roca.
El guerrero divino se posa sobre el suelo, mientras observa la nube de polvo que ha generado el impacto de su oponente, cuando de entre el polvo, una daga sale lanzada, hiriendo en el muslo a Bud. Antes de que este pueda reaccionar, Torsteim reaparece lanzándose de cabeza contra él.
- ¡MI TURNO! -
¡¡¡DAGA MASIVA!!!
Torsteim despliega a la velocidad de la luz una batería de afiladas dagas, las cuales impactan, laceran, hieren a Bud en multitud de partes de su cuerpo, siendo este lanzado contra unas rocas cercanas, tiñendo de rojo estas debido a la sangre que brota de sus heridas.
Tras unos minutos de silencio, Bud reaparece nuevamente. Ambos comienzan a desafiarse e intimidarse con la mirada, ambos jadean, ambos muestran cansancio, y, sobre todo, ambos sangran debido a los golpes del contrario.
- Reconozco que estas siendo más duro de lo que imaginaba… ¡Pero sigues siendo inferior a mí! ¡Ha llegado el momento de acabar este combate! - grita airadamente Torsteim.
- ¡Jamás vendas la piel de un tigre sin haberlo cazado antes! ¡Prepárate! - responde con rotundidad Bud.
Sus cosmos vuelven a arder, de forma más intensa que nunca hasta ahora, provocando intensos temblores y nuevos derrumbamientos, tras Bud, aparece el espíritu del tigre vikingo rugiendo fieramente, tras Torsteim, aparece el espectro de un guerrero vikingo empuñando su hacha.
- ¡Mi fuerza es tan poderosa como la de los caballeros dorados! ¡JAJAJA! - exclama Torsteim.
- ¡Ya vencí una vez a un caballero de oro! ¡Ahh! - exclama rabioso como un tigre Bud.
¡¡¡FURIA DE LOS DIENTES DEL SABLE!!!
¡¡¡PUÑALADA SANGRIENTA!!!
Esta vez, la colisión de ambos cosmos desata una intensa tormenta con vientos huracanados, al poseer ambos un poder similar al de los caballeros de oro, se desencadena una batalla similar a la de los mil días, liberándose todo el poder que poseen en su interior.
Tal despliegue de energía, converge en una esfera que acumula el poder de ambos, situándose esta en medio de los dos, en un feroz duelo por imponerse al adversario.
El esfuerzo físico es palpable en ambos, tensando todos y cada uno de sus músculos, obligando a sus cuerpos a esforzarse al máximo, sabiendo que en el momento que cualquiera de los dos pierda la concentración por un solo segundo, será destruido por la combinación de ambos ataques.
- ¡Grrr! ¡No pienso caer ante un misero guerrero de Asgard! - exclama furioso Torsteim.
- ¡No voy a caer frente a una rata que sirve a Cronos! ¡Grrr! - le responde Bud con la misma determinación.
La concentración de energía comienza girar sobre sí misma, tomando la forma de un tornado que se alimenta de los cosmos de ambos, el cual se agiganta cada vez más, aumentando su tamaño y estando cada vez más próximo a ambos rivales, los cuales ninguno está dispuesto a ceder ante el otro.
- ¡Acabaré contigo para siempre! - exclama Torsteim.
¡¡¡DAGA MASIVA!!!
- ¡IDIOTA! ¡¿Crees que me dejaré vencer así de fácil?! -
¡¡¡GARRA VIKINGA!!!
El huracán de energía entre ambos comienza a mostrar claros signos de inestabilidad, desequilibrado y alimentado a la par por sendos ataques, lo que hace que su vórtice se amplie rápidamente, dando cada vez más violentos y salvajes coletazos, a punto de colapsar.
Los bordes de este remolino están cada vez más próximos de entrar en contacto con los puños de Bud y Torsteim, los cuales mantienen sus brazos extendidos. El silbido del viento cada vez es más agudo y desgarrador, cuando finalmente, las manos de ambos entran en contacto directo con el tornado.
- ¡AAAHHH! - exclaman al unísono.
El agudo sonido se transforma en uno grave el cual se magnifica como si de una bomba a punto de explotar se tratara, cuando finalmente colapsa.
¡¡¡BOOOOM!!!
Un intenso y aterrador silencio se produce, un destello blanco converge en el centro de la esfera, éste, rápidamente se magnifica y se extiende por varios kilómetros a la redonda, arrasando con las nubes en el cielo, una onda expansiva se desata, tras ésta, una violenta explosión se produce, lanzando a la propia onda a la velocidad de la luz.
La brutalidad de la explosión se desata, arrasando con montañas, bosques y todo lo que encuentra a su paso, en el epicentro de ésta, las figuras de Torsteim y Bud se desvanecen por completo.
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