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Capítulo 16. Asalto al Santuario

Una enorme preocupación invade súbitamente todo el Santuario, Atenea, Shiryu, y los demás que se encontraban en la sala del Patriarca se dirigen rápidamente a los exteriores del salón, al altar donde se encuentra la enorme estatua de Atenea tras el palacio.


El cielo ha cambiado radicalmente, una oscura y siniestra tormenta cubre el cielo completamente. Poco tiempo después todos los caballeros que se encuentran en el Santuario se reúnen junto al Patriarca y Atenea en el altar.


- ¡¿Pero que diablos pasa?!- exclama Koga mientras sube las escaleras de las ultimas casas.


- No tengo ni idea, pero esto no puede ser nada bueno.- le responde Jabu de Unicornio ascendiendo velozmente las escaleras.


La oscura y siniestra tormenta empieza formar extrañas formas en el cielo, una de ellas se sitúa frente al altar de Atenea.


Kiki y Safiya se aparecen en el altar frente a Shiryu y Atenea.


- ¡Atenea! Por favor, ¡Permaneced detrás de nosotros en todo momento!-exclama Kiki con rostro serio.


¡¡¡MURO DE CRISTAL!!!


Mirari y Catrina se sitúan en extremos opuestos, cubriendo distintos flancos, rosa en mano. Kanon aparece tras abrir un vórtice desde su casa, Isis pese a sus recientes heridas en batallas, no duda e invoca rápidamente a su armadura, que sale volando fugazmente desde la casa de Cáncer para vestirla.


Varios Santos de Plata entre ellos Catrina, Edén, Niobe y Marin se encuentran en el lugar acompañados por Sigmund de Grane, que vuelve a vestir la revivida y mejorada armadura divina de Asgard.


Los santos de Bronce Nachi, Ichi, Ban, Koga y Jabu llegan hasta Atenea.


Un gran número de caballeros de oro se sitúan delante de Atenea, Isis de Cáncer, Shaina de Escorpio, Kiki de Aries, Ikki de Leo, Mirari de Piscis y Kanon de Géminis, todos los presentes en el Santuario a falta de Geki de Tauro que se encuentra junto con Seiya.


De entre las tormentosas nubes, una espiral comienza a tomar forma, creciendo en tamaño más y más, todos los Santos presentes pronto perciben un gigantesco cosmos que se aproxima a través del portal, los caballeros de oro, quietos pero en tensa situación empiezan a intensificar sus cosmos, y cuando algo o alguien se dispone a cruzar la espiral atacan sin pensar.


¡¡¡ONDAS DEL HADES!!!


¡¡¡AGUJA ESCARLATA!!!


¡¡¡EXTINCION DE LA LUZ ESTELAR!!!


¡¡¡PLASMA RELAMPAGO!!!


¡¡¡EXPLOSION GALACTICA!!!


¡¡¡ROSAS DEMONIACAS!!!


Los seis caballeros dorados desatan sin vacilar sus técnicas más poderosas, un hombre corpulento con pelo y barba larga emerge al fin de la espiral, este se topa con los seis ataques dorados combinados dirigiéndose hacia él, sin ni siquiera reaccionar ante la envergadura de los ataques, se sitúa frente a éstos, que traspasan su cuerpo como si de un fantasma se tratase.


- ¡IMPOSIBLE!- Mirari/Kiki/Shaina/Isis/Kanon/Ikki.


- ¡Atenea! ¿Este es el recibimiento que le das a tu abuelo después de tantos milenios?-


- ¡¿Abuelo?!- susurra Shiryu.


- ¡Cronos! ¿Qué te trae ante mí?- exclama muy seriamente Atenea.


- ¡CRONOS!- exclaman todos los caballeros presentes.


- He venido a ver a la hija del traidor de mi hijo ZEUS. Y a darte las gracias.-


- ¿Darme las gracias? ¡¿Por qué?!- estalla Atenea muy nerviosa.


- Gracias a tus caballeros, que derrotaron a Hades, y gracias a ti, por lo que hiciste hace 20 años, por fin he regresado.-


Atenea queda sorprendida y pensativa.


- ¿Acaso…?-


- ¡ASI ES! Gracias a tu intervención, se ha cumplido la profecía. Pero no temas, no he venido ahora hasta aquí para matarte. Busco al caballero Seiya de Sagitario.- responde para sorpresa de todos los presentes.


- ¡NO TE ACERCARAS A SEIYA!- exclama Kanon que se lanza contra Cronos, siendo seguido por los otros cinco caballeros dorados.


¡¡¡EXPLOSION GALACTICA!!!


¡¡¡ONDAS DEL HADES!!!


¡¡¡AGUJA ESCARLATA!!!


¡¡¡EXTINCION DE LA LUZ ESTELAR!!!


¡¡¡PLASMA RELAMPAGO!!!


¡¡¡ROSAS DEMONIACAS!!!


Cronos se molesta por la nuevamente intromisión de los caballeros dorados. Devolviendo esta vez, sus propios ataques contra ellos, cayendo derribados todos ellos contra el suelo por el impacto de sus propias técnicas.


- ¡Por favor! Estoy hablando con mi querida nieta, ¡¿Qué falta de modales son estos?!- responde Cronos tras ver como los seis caballeros caen contra el suelo.


Cronos alza un brazo mientras observa a los caballeros dorados.


- ¡QUE ESTO OS SIRVA DE LECCION!- exclama mientras les lanza un enorme golpe de ken contra ellos.


¡¡¡GRAN CUERNO!!!


Geki aparece por sorpresa e interviene bloqueando el golpe de ken con su Gran Cuerno, pero la energía de Cronos supera al Gran Cuerno y Geki acaba incrustado en una de las columnas.


- ¡GEKI!- exclaman al unísono los dorados ante su intervención.

- ¡Geki! ¡¿Te encuentras bien?! ¿¡Que haces aquí?! ¡Tendrías que estar junto a Seiya!- exclama sorprendido y molesto Shiryu.


Geki se libera de la columna y cae a tierra, acto seguido se levanta y se sacude el polvo sonriente.


- ¡Estoy bien! Jejeje solo ha sido una caricia. Y no te preocupes por Seiya. Él sabe cuidarse solo.- responde Geki ubicándose junto a Atenea y Shiryu.


- ¡Tenías ordenes explicitas de permanecer junto a Seiya en todo momento!- insiste Shiryu.


- ¡Ya te dicho que no te preocupes por Seiya!- vuelve a responder Geki más serio, mientras se posiciona para atacar nuevamente.


- No lograrás nada tú solo contra Cronos…-


- ¿Y qué pretendes? ¡¿Qué me quede aquí de brazos cruzados?!- le grita Geki.


- No… ni mucho menos…-


- ¿Entonces…?- le pregunta Geki a Shiryu.


- Que luchemos juntos.- responde para sorpresa de todos los presentes.


Shiryu da unos breves pasos hacia adelante, quitándose la toga de Patriarca comienza a elevar su cosmos.


- ¡Ha llegado el momento de luchar de nuevo! ¡VEN, ARMADURA DE LIBRA!-


La armadura de Libra, que se encuentra en su templo despierta, y esta se dirige hacia Shiryu cruzando el cielo del Santuario a toda velocidad, esta aparece hermosa y majestuosa frente a todos, mientras Cronos observa atento.


La armadura se descompone y viste a Shiryu, cosa que no hacía desde que éste tomo el cargo de Patriarca del Santuario.


Geki se queda sin palabras al observar como Shiryu viste nuevamente la armadura de oro de Libra. Éste mira al Santo de oro de Tauro y sonríe.


- Como en los viejos tiempos… ¡VAMOS!-


- ¡Adelante!- exclama Tauro sonriendo.


Mientras los Santos de Plata y Bronce observan lo que sucede, los Santos de oro de Piscis, Escorpio, Leo, Géminis, Cáncer y Aries comienzan a incorporarse tras recibir sus propias técnicas a quema ropa, observando con asombro como el Patriarca ha decidido volver a vestir la armadura de Libra, y que junto al Santo de Tauro, se disponen a atacar.


- ¡Esperad! ¡Vosotros dos solos no podréis hacer nada!- exclama Shaina de Escorpio.


Pero Shiryu y Geki no escuchan nada, mirando fijamente a Cronos sus cosmos estallan a la máxima potencia y se lanzan contra él sin dudar ni un instante.


¡¡¡LOS CIEN DRAGONES DE ROZAN!!!


¡¡¡GRAN CUERNO!!!


Los Cien Dragones brotan del caballero de Libra, éstos se tornan dorados, más rápidos y potentes al unirse a ellos el Gran Cuerno de Geki, saliendo proyectados como misiles hacia Cronos, que ni siquiera se ha movido del sitio, impactando sobre éste lo que provoca una enorme explosión y polvareda.


- ¡Imposible! ¿Lo han alcanzado?- exclama Shaina.


- No…nada más lejos.- responde serio Kanon.


- ¡¿Pero?! ¿La explosión?- comenta Mirari contrariada.


Todos observan atentos la zona de impacto de los ataques combinados de Geki y Shiryu, cuando se dispersa la nube de polvo, observan incrédulos como Cronos permanece impasible y en la misma posición.


- Después de milenios, veo que la humanidad sigue atreviéndose a levantarse contra su dueño y dios, es admirable vuestra valentía, pero a su vez, una enorme osadía que no puedo permitir… Pero como soy un Dios magnánimo, os concederé algo más de tiempo de vida en la Tierra si me decís ahora mismo dónde está ese tal Seiya de Sagitario, de lo contrario, os mataré a todos aquí y ahora.- responde Cronos descendiendo hasta posarse en el suelo.


Todos los caballeros dorados se reagrupan en torno y a alrededor de Atenea.


- Dime, ¿Por qué tienes tanto interés en Seiya?- pregunta Atenea.


Mientras las palabras de Atenea muestran gran sorpresa a todos los caballeros presentes, cuatro nuevos y más pequeños vórtices se generan detrás de Cronos, de éstos, emergen Perseo, Ulises, Aqueronte y por ultimo Aquiles. Esto causa una gran tensión y preocupación a los caballeros Isis, Ikki y Kanon, los cuales ya lucharon contra éstos hace no tanto tiempo.


- Esto se pone cada vez peor…- susurra Isis.


Cronos se percata de la reacción de los caballeros dorados ante la llegada de sus hijos y antes de dirigirse a Atenea…


- No debéis preocuparos caballeros dorados, no hemos venido con la intención de luchar, salvo que nuestro padre así lo desee… Nuestra única intención al venir aquí es porque mi padre desea conocer al humano que cumplió la profecía que le ha permitido regresar a la Tierra.- responde Aquiles.


- ¡¿Profecía dices?!- pregunta Atenea sorprendida.


- Así es, tú también tuviste mucho que ver con eso, gracias a tu debilidad y amor por los humanos, cumpliste también con tu parte… pero eso ahora no viene al caso. Por última vez, ¡¿DONDE ESTA SEIYA DE SAGITARIO?!- exclama Cronos.


- ¡Jamás te lo diremos!- exclama Shaina, cuando una sombra sobre vuela el cielo saltando de un tejado a otro.


- ¡AQUÍ ME TIENES!- exclama una voz desde lo alto.


Todos reconocen la voz de inmediato y al levantar la vista observan una figura de pie sobre uno de los vórtices de uno de los templos.


- ¡¡¡SEIYA!!!- exclaman todos.


- ¡MAESTRO!- exclama con alegría Koga de Pegaso al ver nuevamente en pie a su querido maestro.


- ¡Has despertado!- exclama Marin.


- ¡Yo soy Seiya de Sagitario!- exclama el Santo de Sagitario observando desde las alturas los estragos causados por la escaramuza.


- Seiya, veo que lograste sobrevivir… La próxima vez no te daré esa posibilidad.- responde Aquiles, mirando a las alturas.


- Aquiles, ¿ese es el humano?- pregunta Cronos.


- Así es, padre.-


- He venido en persona hasta el Santuario para agradecerte que destruyeras a Hades, gracias a eso entre otras cosas, he vuelto para gobernar para siempre a la Tierra y a los humanos. Te estoy muy agradecido.- responde sonriente Cronos mientras observa a Seiya.


- ¡Jamás lograras tal cosa!- grita Seiya cerrando con rabia sus puños, a la vez que toma carrera para lanzarse sobre Cronos.


Aquiles observa las intenciones de Seiya y se dispone a intervenir, cuando Cronos levanta levemente su mano a modo de orden de detenerse.


- Déjalo que venga a mi…-


- ¡Seiya no! ¡Detente por favor!- le implora Atenea viendo la locura que va a cometer.


Seiya comienza a correr sobre el tejado y da un gran salto en el aire, inmediatamente, la armadura de Sagitario reacciona al cosmos de su portador y ésta sale del Templo de Sagitario donde reposaba, que vistiéndolo en el aire, se lanza con el puño por delante contra Cronos.


- ¡Seiya estás loco! ¡No podrás ni rozarle!- exclama Ikki.


¡¡¡RAYO ATOMICO!!!


Seiya no atiende a razones, y el caballero de Sagitario descarga su poderoso Rayo Atómico a boca jarro sobre Cronos, este muestra cierto cambio en su rostro al sentir el cosmos de Seiya, diferente al resto como el propio Aquiles le dijo anteriormente.


Cronos alza las palmas de sus manos y al impactar contra el ataque de Sagitario se puede observar por primera vez como un campo de fuerza envuelve a los 5 extraños que han penetrado en el Santuario.


Kanon y los demás no pierden detalle de lo que sucede, entendiendo ahora como todos sus ataques no causaban efecto alguno.


Seiya se mantiene en el aire con el puño frente a Cronos sin llegar a tocarlo cuando…


- Vaya, asique esto era a lo que se refería Aquiles…- susurra Cronos observando el rostro de Seiya el cual tiene a escasos centímetros de él.


- ¡Arde cosmos! ¡Aaahhh!- exclama Seiya intensificando su cosmos.


- Pero… Sigues siendo solamente… ¡UN HUMANO!-


Cronos hace desaparecer la barrera ante la sorpresa de Seiya, y éste es agarrado fuertemente por el cuello con una sola mano de Cronos. Los caballeros dorados quedan sorprendidos ante la imagen de Seiya ahogándose por la mano del Titán y se lanzan en su ayuda.


- Esta visita era por él, ya os lo he dicho, y mi paciencia con vosotros… ¡COMIENZA A AGOTARSE!- exclama molesto ante la intención de los dorados de intervenir nuevamente.


Sin soltar a Seiya ni por un segundo, alza su otra mano contra los demás caballeros.


¡¡¡COLAPSO MITOLOGICO!!!


Una brusca y violenta tormenta se desata descargando una enorme lluvia de golpes de ken desde el cielo, arrasando toda la zona y golpeando con violencia y sadismo a todos los caballeros de bronce, plata y oro presentes, a excepción de Atenea, los cuales, no van dirigidos hacia ella.


Tras la lluvia de meteoritos de ken de Cronos, todos los santos de Atenea quedan tendidos en el suelo o sema enterrados en él, a excepción de Seiya que todavía lucha por liberarse de Cronos.


- Seiya, gracia a ti, he regresado, y como muestra de agradecimiento, el Santuario será el último en caer, y a ti te matare el ultimo de todos, para que veas que te estoy agradecido, pero no olvides quien soy… ¡EL TITAN Y SEÑOR DE LA TIERRA, CRONOS!-


Cronos arranca una de las alas doradas de la armadura de Seiya con una sola mano, y lanza a Seiya a una velocidad superior incluso a la de Aquiles, éste, aterriza de manera violenta sobre uno de los laterales del Templo de Sagitario, derrumbando varias columnas de este.


- ¡MAESTRO!- grita Koga al ver lo que le sucede a su maestro.


Koga se incorpora súbitamente, a la vez que su cosmos se enciende y se eleva más y más, alimentado por la rabia, Jabu que se encuentra a su lado trata de detenerlo, pero este le suelta un golpe en el estómago, cayendo de rodillas.


Koga acaba por estallar completamente todo su cosmos, y se lanza contra Cronos.


-¡DAME TÚ FUERZA PEGASO!-


¡¡¡METEOROS DE PEGASO!!!


-¿Un santo de bronce? ¡Qué vulgar! ¡¿Cómo te atreves ni siquiera a mirar a mi padre?!- estalla Aquiles lanzándose contra Koga.


Aquiles dispuesto a castigar a Koga por tener la osadía de que un santo de bronce se atreva a mirar a Cronos, se lanza y bailando a modo de juego entre los meteoros de Koga avanza hacia él, situándose justo frente a él.


- Serás el primer caballero de Atenea en morir… ¡DESAPARECE!-


-¡KOGA! ¡APARTATE!- le grita una voz a su espalda, éste, sin pensarlo, obedece ante la sorpresa de Aquiles.


¡¡¡ALAS LLAMEANTES DEL FENIX!!!


Una corriente de aire y fuego se desata tras Koga, apareciendo Ikki de Leo tras de sí, la corriente se transforma en un huracán de fuego y este absorbe a Aquiles, quien sin tiempo de reacción es golpeado por la técnica de Ikki, este es lanzado contra el suelo, pero no logra derribarlo, el cual aterriza de rodillas y siendo empujado hacia atrás levemente.


- ¡IKKI DE LEO! ¡Tú otra vez! ¡Acabaré lo que empecé en el valle de los muertos! ¡TOMA ESTO!-


¡¡¡DIAMANTE SANGRIENTO!!!


El ataque de Aquiles se dirige contra Ikki, cuando una barrera invisible hace acto de presencia, para sorpresa tanto de Ikki como de Aquiles, que no entiende nada, rápidamente detectan una nueva presencia con un cosmos impresionante…


El sonido de un Gong retumba por todo el Santuario.


- ¡También tienes cuentas pendientes conmigo…!-


¡¡¡KHAN!!!


-¡Este cosmos es de…! ¡Shun!- exclama Ikki sorprendido ante la irrupción de su hermano menor.


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